¿Tengo que avisar a los clientes de que mi chatbot es una IA?

Sí — en casi todos los casos. Si alguien puede pensar razonablemente que habla con una persona, debe dejar claro que es una IA, en la propia conversación, desde el 2 de agosto de 2026.

Qué dice realmente la norma

El Artículo 50 del Reglamento de IA de la UE exige que se informe a las personas que interactúan con un sistema de IA de que están tratando con una IA. La única excepción es cuando resulta realmente obvio para una persona razonable — y los reguladores lo interpretan de forma estricta, así que no conviene apoyarse en ella. Se aplica a los widgets de chat web, los bots de WhatsApp y los agentes de voz o telefónicos con IA.

Dónde debe aparecer el aviso

Debe estar en la propia interacción, en el primer mensaje o antes — no enterrado en los términos y condiciones ni en la política de privacidad. Una etiqueta vaga como “Asistente” no basta por sí sola.

Cómo es un aviso conforme

Una frase breve y clara cumple: “Hola, soy un asistente de IA. Puedo ayudar con casi todo y te paso con una persona cuando quieras.” En voz, una apertura audible — “Está hablando con un asistente de IA.” La buena práctica es un distintivo “IA” visible más ese aviso en el primer mensaje. No hace falta un gran texto legal.

¿Lo creó o lo compró?

Si usa un bot de terceros (Intercom, un plugin, etc.), no dé por hecho que el proveedor activó el aviso. Lo que importa es que sus usuarios estén realmente informados — así que compruebe que se muestra.

Qué está en juego

Las infracciones del Artículo 50 pueden acarrear multas de hasta 15 millones de euros o el 3% del volumen de negocio anual mundial, lo que sea mayor.

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Otras preguntas frecuentes

No es asesoramiento jurídico. Disclosed. es una herramienta de información y plantillas, no un bufete. El texto oficial del Reglamento de IA de la UE y las directrices de la Comisión Europea son las fuentes con autoridad; las directrices y el Código de Buenas Prácticas de la Comisión aún se estaban finalizando cerca del plazo. Nada aquí crea una relación abogado–cliente, ni puede tener en cuenta sus circunstancias específicas. Para decisiones con consecuencias reales, consulte a un profesional cualificado en su jurisdicción.